Entrevista / Daniel Solís Vuurmans.

DIY, el curb rojo y las ciudades patinables.
Entrevista y fotografías por Olman Torres.
Hola Dani ¿Cómo va todo?
Querido OT. Vamos cada día un poco mejor, aunque como en todo proceso largo, hay altos y bajos. Lo más importante ha sido mantener la constancia: ser juicioso con los ejercicios de fortalecimiento, meterme al gimnasio y, cuando puedo, nadar o hacer yoga.
Mantenerme en movimiento no es solo físico; me da claridad mental y me ayuda a mantener una actitud positiva frente al presente.
¿Qué fue exactamente lo que te pasó? ¿Cuánto tiempo estuviste sin poder patinar?
Desde principios del 2024 empecé a sentir muchas molestias en la rodilla izquierda. Ese año pude patinar tal vez cuatro sesiones en total. Después de varios exámenes me diagnosticaron una ruptura del labrum de la cadera izquierda. Al parecer, cuando la cadera falla, muchas veces las rodillas son las primeras en resentirlo.
La lesión es resultado de muchos años usando el cuerpo de manera intensa: edad, desgaste acumulado y una condición llamada pinzamiento femoroacetabular. Además del skateboarding, llevo unos siete años escalando, así que la combinación de golpes, caídas y exigencia corporal fue pasando factura.
Me operaron el 30 de enero del 2024. Estuve un mes con muletas, tres meses en fisioterapia y aproximadamente ocho meses sin patinar. Ha sido un proceso largo, también mental: entender que el cuerpo envejece y que hay que cuidarlo si uno quiere seguir haciendo cosas que le apasionan.
En todo caso todo este proceso me ha dado perspectiva y acercamiento a que todo en esta vida tiene un final. Aprender a dejar ir, estar abierto a cambiar y encontrar espacios de motivación nueva.
¿Cómo te sentiste ahora que pudiste hacer tus primeros trucos en el curb rojo?
Muy feliz. Sé que probablemente no podré patinar como antes, pero solo subirme a la tabla y rodar ya es ganancia. Uno es necio y siempre quiere exigirse un poco más, pero ahora valoro cosas que antes daba por sentadas.
El skateboarding me hizo mucha falta más allá de patinar: compartir con amigos, salir de casa, desconectarme de lo cotidiano. Todo eso es invaluable.


“Por ejemplo, podés patinar una banca si no está siendo usada; si alguien se sienta, podés conversar. Suena idealista, lo sé, pero entender el espacio público como algo compartido genera un conflicto sano que nos obliga a dialogar”
Hablemos un poco de tu proyecto de graduación sobre las ciudades patinables ¿Cómo fue que desarrollaste este proyecto? ¿Por qué un proyecto sobre skate en tu carrera como arquitecto?
A mediados del 2024 comencé un Máster en Urbanismo en el IAAC, en Barcelona, donde desarrollé mi proyecto Skate{able} City como tesis de maestría. Desde que terminé arquitectura siempre quise hacer este proyecto; la vida es extraña y sabia, y creo que hacerlo en este momento fue clave. Llegué con más madurez profesional y más herramientas para defender una idea así.
Comencé investigando cómo el skateboarding impacta los espacios públicos en distintas ciudades. Entrevisté a skaters, urbanistas y gestores para entender tanto lo positivo como lo conflictivo del fenómeno. Rápidamente quedó claro que el proyecto iba mucho más allá del skateboarding.
Me interesa cómo la cultura del skate produce espacio, lo reinterpreta y le asigna valor. A partir de esa hipótesis me pregunté si el skateboarding podía convertirse en un insumo metodológico para diseñar y rediseñar espacios públicos.
Un punto central del proyecto es que estos espacios deben pensarse para todas las personas usuarias, no solo para skaters. El espacio público debe funcionar como un ámbito de negociación de usos. Por ejemplo, podés patinar una banca si no está siendo usada; si alguien se sienta, podés conversar. Suena idealista, lo sé, pero entender el espacio público como algo compartido genera un conflicto sano que nos obliga a dialogar.
El objetivo final fue demostrar las cualidades metodológicas del skateboarding: desde la materialidad, las formas, las conexiones con transporte público y movilidades activas, hasta su capacidad de generar ciudad. Todo esto se organizó en un Toolkit o caja de herramientas para promover ciudades más inclusivas, equitativas y, al final, más divertidas.
En este camino conocí a personas excepcionales que pude entrevistar y conocer su perspectiva, desde Gustav Eden en Mälmo, Ivo Poli en Barcelona y hasta a Ian Borden en Inglaterra.
Fuiste hace poco a Francia, presentaste este proyecto. ¿Cómo fue toda esta experiencia?
Una de las personas expertas que entrevisté fue Leo Valls, patinador profesional de Magenta Skateboards y principal gestor de espacios de skate en Bordeaux. Justo el mismo año se realizó la segunda edición del Festival Connect de Urbanismo Skater, y apliqué con mi proyecto para ser ponente en el día de Ciencia y Skateboarding. Una locura total.
Estuve diez días en Bordeaux conociendo personas de todo el mundo que investigan la relación entre skateboarding, ciudad, urbanismo y arquitectura. Fue una experiencia brutal, muy satisfactoria y profundamente motivadora.
El festival incluyó exposiciones de arte, fotografía, presentaciones académicas, estrenos de video y mucha celebración. Además, se diseñaron esculturas patinables que se distribuyeron por distintos espacios públicos de la ciudad, así que cada día había algo nuevo que patinar. ¿Lo mejor? Todo co-gestionado con la municipalidad: patinar era completamente legal.
“el paseo de fin de semana para muchas personas es ir al centro comercial a consumir. Es responsabilidad de los entes públicos crear más espacios públicos de calidad, pero también es tarea nuestra como ciudadanos usarlos, cuidarlos y habitarlos activamente”.
En tu opinión ¿Qué necesitan las ciudades en América Latina para ser lugares más seguros, más agradables y más habitables?
Nuestras ciudades enfrentan desafíos más profundos que en otras latitudes: mayor desigualdad social y una inversión privada que supera ampliamente a la pública. Hace falta un cambio cultural, político y social enorme.
En la Gran Área Metropolitana de Costa Rica, por ejemplo, el paseo de fin de semana para muchas personas es ir al centro comercial a consumir. Es responsabilidad de los entes públicos crear más espacios públicos de calidad, pero también es tarea nuestra como ciudadanos usarlos, cuidarlos y habitarlos activamente. La ciudad se construye en el uso cotidiano.
Volviste de este viaje con ganas de hacer cosas ¿Cómo se dio lo del DIY en Sabana?
Regresé con mucha energía. Llevaba años pensando en intervenir el Parque Mántica, o El Salva. La municipalidad repitió el mismo diseño de skatepark en varios barrios, y creo que los skateparks pueden ser mucho más que solo espacios para patinar: pueden generar cohesión social y albergar múltiples actividades.
¿Quiénes están participando en este proyecto?
Contacté a John Vargas (Hecho en Destrucción), quien se encargó de los obstáculos de Tecma, y se sumó de inmediato. Él me conectó con Jorge Masís y Steven Artavia (D.ii.c – Diay Sí), quienes ya habían trabajado en el Parque de Pinos en Cartago. Estoy profundamente agradecido con los tres: han puesto tiempo, energía, ideas y herramientas para renovar el parque.



¿Qué han hecho hasta el momento? ¿Qué más quieren hacer en este spot?
Hemos realizado dos jornadas de construcción: primero unos curbs para slappy’s y luego arreglamos un box que estaba inservible. Es motivante ver cómo el parque se usa cada vez más.
Tenemos varias ideas: un quarter-pipe con coping de piscina, un wallride en lo alto del bank y empezar a intervenir la cancha de fútbol y básquet. Hemos tenido contacto con la municipalidad y la idea es presionar para que los fondos vengan del sector público, ya que hasta ahora Solowood ha financiado todo.
También la idea es ampliar a otros espacios de la ciudad, tanto skateparks, spots callejeros o plazas; así que si tienen ideas nos pueden contactar para ver cómo las desarrollamos.


¿Cómo va Solowood Skateboarding?
Solowood estuvo dormido casi todo 2024 y 2025, con mi operación, estudios y trabajo Solowood se convirtió en la prioridad menos prioritaria. Siempre agradecido con Aquim, Erick, Maggie, Roberto, Migue, Josué y José por mantenerse representando en lo que pueden a la marca.
Ahora estamos retomando fuerza: viene una colaboración de nuevas tablas con otra marca, y todo se va conectando —el DIY, la tesis, nuevos diseños y volver a patinar poco a poco. Ojalá en marzo podamos hacer la fiesta de lanzamiento.
¿Cuál fue tu canción favorita de 2025?
Say the Sun de Flower Thief.
¿Video parte favorita?
De este año la parte de Daiki Hoshino en el video de HUF; y de la vida John Cardiel en Sight Unseen, intro de Mark Gonzalez con una canción de Sizzla.
¿Quién fue tu SOTY?
Todos los años es el mismo: ¡¡¡Sammy Montano!!!
¿Libro favorito?
La caza del carnero salvaje de Murakami o Las Enseñanzas de Don Juan de Carlos Castañeda… ¡qué difícil hay muchos!
¿Con qué frase despediste el 2025?
Antes de embarcarte en cualquier camino tienes que hacer la pregunta: ¿tiene corazón este camino?
¿Qué es lo que viene para el 2026?
Seguir en movimiento.



