Portafolio / Boga: “Exitosamente Fallido”.

Retrato y entrevista por Olman Torres.
Hola David, empecemos con lo básico para conocerte un poco mejor. ¿De dónde eres? ¿Cuántos años tienes? ¿Dónde vives actualmente?
Tengo 36 años, nacido en San José, en el sur. Viví una gran parte de mi vida en Heredia y ahora estoy de vuelta en San José. Actualmente vivo cerca de la Sabana.
¿Cómo y por qué te interesaste por el arte? ¿Cuándo tomaste esa decisión de que querías hacer arte?
Creo que la pintura es mi forma de entender el mundo, por eso es que tomé la decisión de dedicarme a esto. Yo sé que va a sonar cliché, pero dibujo desde que tengo memoria; siempre tuve la facilidad. El arte ha estado presente de una forma u otra en mi vida, pero fue hasta por ahí del 2020 que decidí que iba a pasar de solo dibujar o pintar como “hobby” a empezar a tratar de comunicar cosas a través de mi trabajo. Ahí fue cuando comencé a producir con una intención más clara.

¿Estudiaste o lo aprendiste de manera autodidacta?
Me gradué de pintura en la Universidad Nacional, por ahí del 2015. Pero mucho de lo que he aprendido en la pintura ha sido de forma autodidacta. Pintar es algo que se aprende haciendo y, lo más importante, equivocándose, dedicándole tiempo y, en realidad, nunca se deja de aprender.
¿Qué tan importante fue para vos la academia en este caso?
La academia es importante porque es un contexto en el cual se está expuesto a demasiada información relacionada con las artes; se aprende mucho de historia, de los grandes maestros y de las formas en las que se ha utilizado el arte a través del tiempo. Toda esta información sería muy difícil de encontrar en otros tipos de espacios que no sean académicos.
Para crear no hay una receta fija a prueba de fallos; la academia llega hasta cierto punto; de ahí en adelante le toca a uno seguir explorando técnicas y desarrollando sus propios procesos.
Saltar al vacío y experimentar es la mejor manera de aprender.

“Saltar al vacío y experimentar es la mejor manera de aprender”.
¿Qué llegó primero a tu vida el skate o el arte?
¡Yo diría que el skate! Tuve mi primera patineta como a los 11 años, y a pesar de que siempre he dibujado, desde muy niño, siento que el arte como tal llegó a mi vida estando más grande, cuando algo hizo clic en mi cabeza y entendí que se podía dibujar y pintar con la intención de comunicar, no solo por pasar el rato.
¿Descubriste el arte a través del skate o viceversa?
Descubrí a cada uno por separado; por mucho tiempo pensé que eran dos partes de mi vida totalmente diferentes entre sí, hasta que empecé a ver conexiones entre ellas; ya ahí me di cuenta de que en la práctica tienen muchas cosas en común.

“Tanto el skate como la pintura para mí están compuestos por batallas que uno mismo elige; nadie lo obliga a uno a hacer una u otra”.
¿Consideras que el skateboarding es una puerta para el arte en general?
Totalmente, para mí el skate es una cultura muy visual. Hay muchas formas en que se manifiestan el arte y el diseño. Creo que una de las más importantes es los gráficos de las tablas. Hay tantas opciones que es una buena manera de exponerse a diferentes tipos de ilustración, diferentes lenguajes de diseño y es una forma muy natural de ir expandiendo el horizonte visual y creando un gusto propio.
¿Los podrías comparar?
Claro, para mí son disciplinas que coinciden en muchos puntos. Desde mi experiencia, principalmente coinciden en la práctica. Tanto el skate como la pintura para mí están compuestos por batallas que uno mismo elige; nadie lo obliga a uno a hacer una u otra. Es una elección, algo que simplemente uno necesita hacer y mantener en constante evolución.

Son procesos de prueba y error, correcciones constantes, aprender haciendo y aceptar el fracaso como parte del proceso. Y muy importante, son procesos donde se construye resiliencia y humildad. El éxito no está garantizado y es temporal. Una vez que se logra ese truco o esa pintura por la que se batalló durante días, semanas o meses, no termina ahí. Inmediatamente llega el pensamiento “¿Y ahora qué sigue?” ¿Cómo sigo expandiendo más los límites y explorando?
Sobre tu trabajo actual ¿Cómo nace la idea de esta serie de pinturas?
Tengo una tendencia a sobrepensar las ideas demasiado antes de llevarlas a la realidad. El miedo a equivocarme me limitaba; sentía que si no iba a hacer una ‘obra maestra”, no valía la pena intentarlo y ese bucle de dudas terminaba matando la idea sin siquiera haberle dado la oportunidad de existir. En algún punto pensé: “mierda, si tan solo pudiera nada más ir detrás de esa idea inicial e ir resolviendo en el camino, sin miedo a equivocarme”. ¡Fue ahí, que me hizo clic! Es como patinar, pensé.
Algo que estuvo tan presente en mi vida, pero nunca me había detenido a observarlo y tratar de entenderlo, que eso precisamente es lo que yo hacía en el skate: mandarme sin miedo o, muchas veces, a pesar del miedo, intentarlo; si no salía, seguir insistiendo. Entonces decidí que ese iba a ser mi mantra para esta serie, probar cosas nuevas, nuevos colores, materiales, referencias. E ir evolucionando el trabajo conforme iba avanzando.


¿Cuál es más o menos el discurso de esta serie? o de tu trabajo en general.
Esta serie se llama Exitosamente Fallido, y con ella busco darle a la acción de intentarlo el protagonismo que se merece. Desmitificar que el éxito es la finalidad por excelencia y que su contraparte, el fracaso, es algo que se debe evitar a toda costa. Aprender, corregir, recomponer: esos son los verdaderos objetivos de cualquier proceso. Y precisamente eso es lo que quería representar en las piezas, usando el skate como motivo, capturo los instantes precisos donde todo está echado a la suerte, donde por un instante no hay nada más que el presente y el resultado es incierto.
Las imágenes que uso de referencia para estas piezas son fotos mías y de mis amigos patinando. Revisando mi Drive, me encontré con cientos de clips y fotos de cada vez que salíamos a patinar, y la mayoría eran intentos fallidos. Entonces tenía una fuente casi ilimitada de referencias visuales con las que me identificaba.
¿Oleo o acrilico? ¿Qué prefieres y por qué?
Oleó 100%, para mí es mucho más versátil, es más maleable, al secar más lento, permite más manipulación después de haberlo aplicado sobre el lienzo. Me gusta mucho la materialidad del pigmento; permite dejar pinceladas visibles para añadir textura a las piezas y obliga a uno a trabajar más pausadamente por su tiempo de secado entre capas. Por mucho tiempo pinté en acrílico, tiene lo suyo, pero por ahorita estoy en mi “óleo era”.

¿Cuáles han sido tus artistas favoritos a través de los años? ¿Quienes te inspiran actualmente?
De los grandes maestros de la historia del arte, mi favorito de todos los tiempos es Diego Velázquez, el pintor barroco español. Todo lo que salió de ese pincel para mí es simplemente sublime. Mi pintura favorita de él es La fragua de Vulcano, del año 1630.
Ya entre artistas contemporáneos, me gusta mucho el trabajo de Alex Wilby, Aryz, que tiene un lenguaje visual moderno y fresco. También soy un gran fan del trabajo de Luciano Goizueta.
¿Y artistas que también son skaters?
Uff, qué difícil, se me viene a la mente Ed Templeton con lo que hace en Toy Machine, ese estilo de ilustración y esos personajes se quedaron grabados en mi cabeza. La escena en el Good and Evil en la que suena Angel of Death de Slayer en el fondo es épica.
¿Sigues patinando? ¿Es fácil para vos despegarte del mundo del skate?
Justo hace unos meses paré de patinar. Siento que necesito una pausa para reajustar mi actitud hacia el skate. Quería seguir patinando como cuando estaba carajillo, pero ya el cuerpo no responde igual, entonces estoy en una pausa, y si vuelvo de fijo es para patinar más al suave.
El skate está tan integrado en mi vida que es imposible despegarme, en mi casa hay decks colgados en la pared, sigo viendo revistas, videopartes y en mi feed de Instagram más de la mitad del contenido es skate.

¿Dónde podemos conocer más de tu trabajo?
Pueden buscarme en Insta como @boga_pro_nobis, y también recientemente lancé mi sitio web www.dbogarin.com donde pueden ver las últimas series en las que he trabajado.
¿Qué sigue?
Seguir pintando; me enfoqué en esta serie Exitosamente Fallido por varios años y siento que ya me hace falta explorar otros temas, no relacionados con el skate. Tengo un par de ideas para unas series que he estado postergando, pero siento que ya es hora de retomarlas. Claro, sumándole todo lo aprendido durante este tiempo.


